Odio los eufemismos y los circunloquios. A las cosas hay que llamarlas por su nombre. Por eso me repatea que, en la semana posterior al rescate, todavía haya individuos dispuestos a inventar todos los eufemismos y circunloquios posibles como si jugasen al tabú para evitar decir la palabra "Rescate". ¿Recordáis el juego tabú? Consiste en que tu compañero de juego adivine, antes de que se agote el tiempo, una palabra a través de pistas y definiciones sin mencionar otras palabras que se consideran tabú. Ridículo juego, por cierto.
Pero no os voy a hablar del rescate, para eso están los medios de comunicación y las redes sociales. El eufemismo que más odio está relacionado con los comerciales o vendedores, unos personajes que ahora se hacen llamar "Responsables de Desarrollo de Negocio". Y yo me pregunto: ¿Por qué? ¿Tan desagradable o tabú es la palabra "comercial"? ¿Tanta grima produce la palabra "vendedor"? Quizás son conceptos negativos y "Desarrollo" parece más creativo. No es lo mismo decir "yo vendo" que "yo desarrollo". Pero en la mayoría de ocasiones estos personajes lo único que desarrollan es el odio de los compañeros que comparten (sufren) su día a día con sus tácticas (tretas) para conseguir sus objetivos. Son auténticos gurús de una jerga sólo comprensible por ellos y su entorno. Esta semana inicié en twitter el hashtag #gurúventas, pero no quiero desvirtuar el objetivo de este post.
Volvamos a los eufemismos, mejor dicho, vayamos a por los circunloquios. He intentado adaptarme a las nuevas corrientes y evitar usar palabras que ya no son cool. En primer lugar he llamado a mi madre por teléfono. Le he explicado que ya no es una ama de casa. Ahora es la Product Manager de la Unidad Familiar. Sí mamá, eres la Home Product Manager. Su respuesta ha sido "Ets un borinot. (pausa) Vendràs a dinar? (*)". A continuación he tenido una seria conversación con mi padre. Le he explicado que aunque sea pensionista, siempre será el CEO (Chieff Executive Officer) de la Unidad Familiar. Sí papá, eres el CEO de nuestra Home. ¿Estás orgulloso? Su respuesta ha sido "tants d'anys de pagar estudis per haver de sentir aquests dois, a sa meva edat. (pausa). Vendràs a dinar? (**)".
Motivado por el éxito de la aplicación de circunloquios en mi círculo familiar más cercano, he decidido extenderlo a mi vida 1.0. He llamado al presidente de la comunidad de vecinos y le he dicho que ya puede firmar las notas de aviso como Community Manager. Sí Juan, eres nuestro Community Manager. Muy agradecido no estaba, porque me ha recordado que todavía tengo pendiente de pago el primer trimestre. "Tú no eres un Community Manager, eres un presidente de mierda", he pensado.
En un último intento de ser cool he llamado a nuestro representante de los trabajadores. Oye, Paco, que ya no somos curritos. Margaret, la telefonista, es nuestra gerente de atención al cliente. Manuel, el mozo de almacén, es el CEO de logística y distribución. Y a mí, a partir de ahora....Paco ha cortado la conversación. Me ha dicho cuatro frases que no puedo reproducir aquí, pero me ha quedado muy claro que lo único que puede poner mi tarjeta de presentación es brown eater, o como mucho un Black Leg Brown Eater.
Así pues, he decidido no perder más mi dignidad y llamar a las cosas por su nombre. Basta ya de circunloquios y eufemismos. Viva el lenguaje llano, claro, duro y malsonante. Menos CEOs, CFOs, CIOs, CTOs, Product Managers, Community Managers y demás fauna. Vivan los curritos, y por mucho tiempo.
(*) Eres un "borinot". ¿Vendrás a comer?
(**) Tantos años pagando estudios para oír estas tonterías, a mi edad. ¿Vendrás a comer?
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